Los anticoagulantes orales reducen la capacidad coagulante de la sangre y por lo tanto ayudan a prevenir la formación de coágulos dañinos en los vasos sanguíneos. Estos medicamentos son llamados algunas veces ‘disolventes de la sangre’, aunque en realidad no la disuelven. Estos medicamentos no disolverán los coágulos ya formados. Sin embargo, pueden impedir que los coágulos existentes se agranden y causen problemas más serios.
Si algo de la información en este folleto le causa preocupación especial o si desea más información acerca de su medicamento y su uso, consulte con su médico, enfermera o farmacéutico. Recuerde que debe guardar éste y todos los demás medicamentos fuera del alcance de los niños y nunca comparta sus medicamentos con otras personas.