¿Qué es el Déficit Atencional o ADD?
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¿Qué es el Déficit Atencional o ADD? ¿Qué es el Déficit Atencional o ADD?

En este artículo

  • ¿Que es el Déficit Atencional?
  • Características sobresalientes
  • Claves para detectar el déficit atencional
  • Algunas acciones que son muy usuales

    Vea: Otros artículos relacionados

    Lic. en Psicopedagogía Sarah Rofman*
    Lic. en Psicopedagogía Marta Valín Arias*
    Lic. en Psicopedagogía Beatriz Elpiner*

    “Dos o tres alumnos por aula padecen este trastorno que afecta el aprendizaje, la vida social y hasta, en el futuro, la capacidad de conseguir y retener un trabajo.”

    ¿Que es el Déficit Atencional?

    El Déficit Atencional (ADD) es una dificultad escondida. No tiene marca física que lo registre. Los chicos que lo padecen se identifican fácilmente cuando interactúan con otros de su misma edad, en tareas organizadas y/o productivas.

    Estos niños no cumplen con las expectativas que se ponen, ya que existe un perfil de conducta esperada que estos chicos no satisfacen.

    Características sobresalientes del déficit atencional son:

    • Fácil distractibilidad.
    • Baja tolerancia a la frustración.
    • Sensación de aburrimiento.
    • Incapacidad para controlar la propia conducta.

    Estas características, por supuesto, se notan más en los grupos de tarea escolar, que tienen normas más rígidas que los grupos recreativos. Es por eso que la escuela aparece como el espacio privilegiado para detectar esta dificultad.

    Los individuos que padecen ADD se desempeñan en forma despareja en las distintas áreas en las que se mueven. En algunas parecen actuar con soltura y responsabilidad, mientras que en otras se muestran con dificultades.

    Estas conductas tienen puntos de similitud con las de la generalidad de las personas, pero se diferencian en que persisten en el tiempo, se presentan con mayor frecuencia, son difíciles de modificar y tampoco son propias de la fase del proceso normal de desarrollo. En general estas personas provocan fastidio, desagrado e irritabilidad en el medio en que actúan.

    “Los chicos de los que estamos hablando, no estarán haciendo lo que se espera de ellos, ya sea en la casa, en la escuela o en el grupo social al que pertenecen.”

    Como dijimos, esta conducta es más visible en la escuela, pero si se investiga en la historia de la primera infancia de estos niños aparecerán los problemas de alimentación, sueño, cumplimiento de rutinas, hábitos, etc. como ya existentes desde el vamos.

    “Se definirá, entonces, al Déficit Atencional, como la dificultad de focalizar y mantener la atención en forma adecuada, teniendo en cuenta la edad, madurez, momento y contexto.”

    Las quejas que surgen ante una persona con ADD son:

    • ¿Por qué no estás escuchando?
    • ¡Piensa antes de hacer!
    • ¡Quédate quieto!
    • ¿Por qué no hiciste la tarea?
    • ¡Dejaste todo tirado!

    Todos estos reclamos, reiterados hasta el cansancio, se convierten en lamentaciones, pero que no consiguen modificar la conducta del individuo a quién se refieren.

    “Es muy difícil comprender a estos chicos que aparecen como desafiantes, oposicionistas y creadores de desorden. En general la actitud de quiénes los rodean es de enojo, castigo o penitencia. Porque estos chicos no cumplen con el perfil esperado y los desvíos en la conducta producen gran conmoción en el contexto en que tienen lugar.”

    La realidad es que no pueden cumplir con las expectativas, ni con las impuestas, ni con las que ellos se proponen, porque el cumplimiento de las mismas no depende de su voluntad, ya que su conducta está atravesada por la impulsividad.

    Frente a esta realidad, habría que tener en cuenta lo siguiente:

    • Estos chicos no actúan en la forma en que lo hacen porque quieren, es lo único que pueden hacer.
    • Estos chicos están en problemas y son problemas para quienes están a cargo de ellos.
    • La mayoría no tiene déficit intelectual.
    • Tienen pobre autoestima, lo que origina un círculo vicioso. Mal desempeño, autodescalificación, peor desempeño.

    Claves para detectar el déficit atencional

    Con frecuencia a padres y a docentes se le presentan dudas sobre la forma en que aparecen algunas conductas que hacen suponer la existencia de un ADD. En general, el contexto en el que se mueve un sujeto con ADD reacciona inadecuadamente frente a la aparición de respuestas que no son las esperadas. Esta es una de las características más comunes en este déficit: el no cumplir con las expectativas prefijadas. Así actúan quiénes sufren esta dificultad, el comportamiento no concuerda con los cánones esperados.

    Lo que complica el descubrimiento del ADD es que cada una de las conductas que caracterizan a los sujetos que lo padecen, también son propias del diario accionar del resto de las personas, lo que lo diferencia es que la persona, niño o adulto con ADD que se comporta de manera llamativa lo hace en varias actividades al mismo tiempo y estas conductas son muy difíciles de evitar.

    Algunas acciones que son muy usuales

    Es muy importante tener en cuenta las acciones que usualmente se presentan en estos casos y que podrían hacer pensar en un diagnóstico de ADD. A continuación las describimos:

    • Golpeteo de dedos
    • Mecerse en el asiento
    • Dificultad para permanecer sentado
    • Dificultad para esperar turnos
    • Respuestas impulsivas y compulsivas
    • Dificultad para seguir instrucciones
    • Dificultad para mantener la atención
    • Cambio constante de una actividad a otra
    • Conversar excesivamente
    • Interrumpir
    • No escuchar lo que se les dice
    • Perder cosas
    • Dificultad para planificar
    • No distinguir lo importante de lo accesorio
    • No recordar lo necesario
    • Estar en ensoñación

    Esta lista no es exhaustiva y para sospechar la existencia de este síndrome deberán aparecer muchas de estas conductas durante un período de tiempo significativo. Es importante, al advertir estas formas de actuar, ir construyendo estrategias para modificarlas y ver como el individuo responde a estas.

    Los problemas ocasionados por la reiteración de las acciones antes mencionadas pueden ser clasificadas en:

    • Dificultades en la organización de la tarea
    • Dificultades en el control de la impulsividad
    • Dificultades de hiperactividad
    • Dificultades de distractibilidad

    Se vuelve necesario hacer la consulta pertinente cuando estas dificultades traen como consecuencia el fracaso escolar o laboral e inconvenientes de relación. La simple maduración biológica y la voluntad no conducen a solucionar el problema, sólo lo postergan.

    * Miembros de F.A.D.I.P. (Fundación para la Asistencia, Docencia e Investigación Psicopedagógica) Buenos Aires- Argentina. E-mail: fadip@tutopia.com

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