La diabetes mellitus tipo 1 resulta de la destrucción inmunológicamente mediada de las células beta del páncreas. Las causas que desencadenan este proceso destructivo no se conocen exactamente, pero se sabe que involucran factores genéticos y no genéticos. Algunos elementos del medio como virus o factores nutricionales podrían jugar un papel importante, sobre todo en las primeras etapas de la vida, especialmente dentro del útero.
Una asociación entre alto peso de nacimiento o alto peso de nacimiento para la edad gestacional y la diabetes mellitus ya fue encontrada en algunos estudios. Sin embargo, otros estudios no hallaron ninguna asociación significativa. Una de las posibles explicaciones para el no hallazgo de esta asociación podría ser la falta de relevancia estadística de las muestras sobre las que se habrían realizado dichas investigaciones.
La incidencia de la diabetes tipo 1 aumenta en forma casi lineal con el peso al nacer, es decir que a mayor peso, mayor probabilidad de desarrollar esta enfermedad.
Científicos sostienen que sólo pueden especular sobre los mecanismos biológicos que podrían explicar estos resultados. La insulina es el factor de crecimiento fetal más importante en la última etapa del embarazo. Estudios in vitro, han demostrado que las células beta que más activamente segregan insulina, son más susceptibles de ser dañados por mediadores propios del organismo, comparadas con las células beta menos activas. Así, explican, un mayor crecimiento intrauterino podría más adelante, traer aparejado, un riesgo aumentado de destrucción de las células beta pancreáticas, mediada por componentes inmunológicos. Por otra parte, el bajo peso al nacer ha sido asociado con una inmunidad celular disminuida hasta los 5 años de edad.