Obesidad: diagnóstico, riesgos y tratamiento
Top Bibliomed
 
 
 
  BuenaSalud.com   www      
 
 
 
    Lunes, 24 de noviembre de 2014  
           
 
Información sobre salud
Si usted aun no se ha registrado, inscríbase ahora.
Barra BuenaSalud.com
Noticias de Salud
Archivo de Artículos

  Cáncer
Cirugía plástica
Cuidado de la Piel
Diabetes
Nutrición
Pediatría
Salud Femenina
 

Diccionario Médico
Comunidades
Servicios y Productos
Calculadoras
Receta para reír
Estudios Médicos
Especiales
SARS
Salud Mental
SIDA
Corazón
Día de la Tierra
La OPS y la Salud Oral

Publicidade

<ATRÁS

Obesidad: diagnóstico, riesgos y tratamiento

Se define a la Obesidad como el exceso del depósito de grasa corporal en relación a la masa magra, acompañado habitualmente de aumento en el peso del paciente.

En el mundo existe una verdadera epidemia de obesidad, ya que su prevalencia aumentó en los últimos cuarenta años sin distinguir niños de adolescentes o adultos, y tanto en los países desarrollados como en aquellos en vías de desarrollo.

Las tasas mas altas de obesidad se observan en Estados Unidos y Europa, pero la tendencia de su aumento es generalizada ya que está presente en países con pautas socioculturales y económicas muy distintas.

¿Cuáles son las causas del aumento de la prevalencia de la obesidad?

Las causas parecen estar asociadas a cambios culturales y ambientales. La urbanización, el uso de medios de transporte para el desplazamiento, los cambios en el estilo de vida traducidos en un mayor sedentarismo, la menor actividad física de los niños y adolescentes /téngase en cuenta que las horas que permanecen sentados frente a televisores y computadoras se duplicaron, por ejemplo). Todos estos factores, unidos a un incremento en el consumo de grasas y de alimentos rápidos (e hipercaloricos), contribuyen al mayor aporte y menor consumo energético en las sociedades modernas.

La palabra obesidad deriva del griego Ob.: exceso y edere: comer (comer en exceso), dando a esta afección un único origen alimentario. Desde el año 1960 se abandonó este enfoque excesivamente simplista, entendiendo a la obesidad como una enfermedad multifactorial. Así, ahora se toma en cuenta que en el padecimiento intervienen la predisposición genética en interacción con el medio ambiental, y que aparece como un disparador por excelencia de la enfermedad.

Es notorio que la obesidad tiende a mostrar una prevalencia familiar: la probabilidad de un niño de ser obeso esta en función directa con el nivel de sobrepeso de los restantes miembros de la familia. Si sus dos padres son obesos tiene un 80 por ciento de probabilidades de tener esa enfermedad. Este porcentaje disminuye al 40por ciento si un solo padre lo es y a el 8 por ciento si ninguno de los progenitores es obeso. La obesidad en la madre es más influyente que la paterna.

Estudios recientes en genética molecular identificaron una proteína codificada por el gen ob (gen de la obesidad), denominada leptina. La leptina regula el peso corporal modificando la sensación de hambre, actuando en centros hipotalámicos del sistema nervioso central, influyendo así en el desarrollo del tejido adiposo.

Con los avances tecnológicos y conociendo la predisposición genética de un individuo, se podrá intervenir modificando los parámetros medioambientales. Sabiendo que el 80 por ciento de los casos de obesidad severa en el adulto se asocian con sobrepeso en la infancia o adolescencia, es de suma importancia focalizar todos los esfuerzos para prevenir la enfermedad en estas etapas tempranas de la vida.

Un ejemplo de ello es que la ganancia excesiva de peso durante el embarazo (mayor a 18 Kg.) es un factor de riesgo para el desarrollo de obesidad en la infancia. Por otro lado, la lactancia materna exclusiva hasta el sexto mes de vida ejerce un efecto protector. El mismo se debe al menor tenor proteico de la leche humana en relación con las fórmulas disponibles, que lleva a una menor ingesta proteica y menor incremento del peso del lactante. Además, los niños alimentados con fórmula tienen niveles más altos de la hormona insulina que favorece el depósito de grasas y el desarrollo de las células del tejido adiposo. A su vez, la velocidad de extracción de leche es mas lenta cuando el bebe toma pecho. De esta manera consigue un mejor aprendizaje e internalización de las sensaciones de apetito y saciedad.

En la infancia y adolescencia muchos de los factores predisponentes pueden ser prevenidos o minimizados a través de estrategias educativas que promuevan estilos de vida y hábitos alimentarios más saludables.

Tipos de obesidad

Según la distribución del tejido adiposo, se distinguen dos tipos de obesidad con diferente pronóstico, respecto a las complicaciones clínicas a largo plazo.

a) Estas variantes son, por un lado, la distribución androide o central: el tejido adiposo se localiza en la mitad superior del cuerpo, sobre todo en la región abdominal.
  • La forma androide es más frecuente en los hombres.

  • El depósito de grasa sobre todo visceral se asocia con mayor riesgo cardiovascular (hipertensión) y alteraciones metabólicas (dislipidemias, además de intolerancia a la glucosa y diabetes tipo 2)
  • b) En la distribución glúteo-femoral, la grasa se acumula en la mitad inferior del cuerpo, correspondiente a quella región.
  • Este depósito en caderas y glúteos predomina en las mujeres.
  • Las complicaciones más frecuentes de la acumulación en caderas y glúteos son las alteraciones de la movilidad por artrosis de columna, de rodillas y problemas venosos (várices y úlceras varicosas).
  • Ambos tipos de depósito pueden presentarse en ambos sexos y existen también formas combinadas.

    La lista de enfermedades que se asocian con la obesidad y que empeoran su pronóstico es larga y todas comprometen la calidad y expectativa de vida del paciente obeso. Entre ellas se destacan:

  • insuficiencia coronaria y cardíaca
  • insuficiencia respiratoria (debido a la limitada expansión pulmonar por la infiltración grasa de las paredes torácica y abdominal)
  • apneas del sueño (pausas respiratorias nocturnas prolongadas por la hipotonía de la musculatura orofaríngea, probablemente por infiltración de grasa y baja respuesta del sistema nervioso central a la falta de oxígeno)
  • cálculos biliares e hígado graso que indica obesidad visceral y complicaciones en el metabolismo de la glucosa
  • trombosis de venas profundas, embolia pulmonar, esofagitis por reflujo, hernias, amenorrea, infertilidad
  • mayor frecuencia de carcinoma de endometrio y de mama en las mujeres, y de colon y próstata en los hombres
  • afecciones de la piel y trastornos psicosociales.
  • Es importante destacar que muchas de estas patologías mejoran y algunas hasta desaparecen con un adecuado descenso de peso.

    Diagnóstico

    En la práctica clínica el diagnóstico de obesidad se realiza utilizando métodos simples y mundialmente consensuados. Todo paciente debe medirse en peso y talla, valorándolos con respecto a las tablas de la población a la que pertenezca.

    Se emplean, además, los siguientes índices para valorar grado y tipo de obesidad presente:

    a) I.M.C (Índice de Masa Corporal o Índice de Quetelet): Se define como el peso en Kg. dividido por la talla en metros al cuadrado. Un aumento del mismo indica aumento en la masa grasa.
  • I.M.C. superiores a 25 hablan de sobrepeso y mayores a 30, de obesidad.
  • En pediatría se utilizan tablas para valorar I.M.C. desde los 2 hasta los 18 años.
  • b) Pliegues Cutáneos: La medición de los pliegues en la región bicipital, tricipital, subescapular y suprailíaca permite medir y cuantificar la grasa del tejido subcutáneo.

    c) Índice Cintura/Cadera: Es el cociente entre el perímetro de la cintura y el de la cadera. Define la distribución de la obesidad. Índices mayores a 0.90 en las mujeres y mayores a 1 en los varones se correlacionan con mayor riesgo cardiovascular
  • En pediatría, y hasta los 10 años de edad, se usa el Peso Relativo o porcentaje de adecuación del peso real con respecto al peso teórico para la talla.
  • Esta ecuación da un porcentaje que se tabula de la siguiente manera:
    Nhttp:
       

    INICIO | QUIÉNES SOMOS | CONTÁCTENOS | CONDICIONES DE USO | NUESTRO OBJETIVO | COMUNICADOS DE PRENSA  

          © 2000 - 2014 Bibliomed - Todos los Derechos Reservados