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Documento Informativo
Aciclovir (Zovirax®)
Traducido y adaptado al español por Luis David Merino
Fecha: Marzo de 1995
Revisión: Octubre de 1998
Índice
Introducción
¿Qué muestran las investigaciones?
Qué se sabe de los efectos secundarios?
Dónde y cómo conseguir el aciclovir
Cómo usarlo
Comentarios
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El aciclovir se vende bajo la marca comercial de Zovirax
y está licenciado para el tratamiento de las infecciones causadas por
el herpes simplex, la varicela, y el herpes zóster. En los últimos años,
esta droga ha sido ampliamente utilizada por las personas con la infección
por el VIH. Este medicamento es a menudo recetado para ciertas infecciones
causadas por el VIH, incluyendo la culebrilla (zóster), la leucoplacia
pilosa (HLP), los herpes, el virus del herpes humano 6 (HHV-6), y el virus
de Epstein-Barr (EBV). Muchos investigadores creen que cuando estas infecciones
se presentan en las personas infectadas con el VIH, pueden estimular la
actividad del VIH mismo, es decir que tales infecciones son consideradas
como importantes cofactores para el progreso del VIH. En alguna época
se especuló que el aciclovir podía jugar un papel importante en el tratamiento
del VIH, tal vez fortaleciendo la respuesta del organismo al AZT o disminuyendo
los efectos secundarios que dicha droga producía. Sin embargo, los estudios
diseñados para probar esta teoría fallaron en mostrar evidencias sobre
cualquier actividad contra el VIH en el organismo.
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El uso del aciclovir contra el herpes está bien documentado. Al igual
que otras drogas antivirales, el aciclovir no elimina del cuerpo la infección
viral, sino que simplemente actúa reduciendo su severidad o retardando
su crecimiento al inhibir la reproducción del virus. Más aún, al igual
que la mayoría de los antivirales, el aciclovir ha demostrado ser muy
seguro y poseer un buen récord de eficacia contra las infecciones de culebrilla
y herpes.
Las pruebas en cuanto a la utilidad del aciclovir contra otras condiciones
virales no son muy convincentes, pero existen algunas evidencias que apoyan
su uso. Un estudio realizado sobre pacientes que sufrían leucoplacia pilosa
(HLP), publicado por el Journal of the American Medical Association
(JAMA 1/15/88), reportó que el aciclovir causó una reabsorción de
las lesiones en la mayoría de los pacientes (la HLP es una infección común
en las personas con el VIH/SIDA, la cual origina la formación de lesiones
vellosas o "pilosas" en la boca y en la lengua). Este estudio
también concluyó que la droga también reducía en gran proporción los niveles
del virus Epstein-Barr, el cual se cree que es uno de los causantes de
la leucoplacia pilosa. Los reportes anecdóticos de su uso contra el HLP
son casi universalmente positivos, aunque se requieran dosis relativamente
altas y tratamientos de larga duración.
La creencia de que el aciclovir pueda trabajar en forma sinergística
con el AZT, surgió a raíz de las observaciones efectuadas en el primer
estudio a gran escala con el AZT. En dicho estudio, se notó que los pacientes
que coincidencialmente utilizaban el aciclovir sufrían considerablemente
menos enfermedades oportunistas que aquellos que utilizaban solo el AZT.
Esto llevó a que algunos de los investigadores pensaran que el aciclovir
reforzaba la acción del AZT, posiblemente permitiendo utilizar menores
dosis de la droga de lo que era costumbre hasta el momento. Este uso combinado
de las dos drogas prometía reducir los efectos secundarios del AZT. Otros
investigadores se inclinaron a pensar que el aciclovir simplemente ayudaba
a controlar los efectos de las infecciones consideradas como cofactores
para las que se sabía que actuaba en forma eficiente, (herpes, etc.).
Subsecuentemente, se han llevado a cabo varios estudios que combinan
el AZT y el aciclovir. Hasta la fecha, ninguno ha logrado identificar
alguna utilidad en particular del aciclovir para combatir la infección
básica por el VIH, ni se ha probado que su uso pueda reducir los efectos
del AZT. Sin embargo, lo que sí mostraron, fueron los primeros indicios
de que el AZT trabajaba con igual eficacia al ser tomado en dosis inferiores
a lo que se pensaba anteriormente. Uno de estos estudios concluyó que
esta combinación parecía producir resultados aproximadamente equivalentes
a los de usar la antigua dosis del AZT en forma aislada (1.200mg). Sin
embargo, no quedó muy claro en el estudio si los resultados se lograban
en la misma forma o si eran debidos a la acción del aciclovir en las infecciones
cofactores. No existe un acuerdo entre los investigadores con respecto
a sí estos efectos son debidos al uso combinado de las drogas o simplemente
debidos a la noción ahora ampliamente aceptada de que la mitad (o menos)
de la dosis estándar del AZT es adecuada o hasta tal vez mejor terapia
para muchos de los pacientes. A pesar de estas incertidumbres, pocos investigadores
creen que estos interrogantes sean lo suficientemente importantes como
para merecer mayores investigaciones sobre la combinación del AZT y el
aciclovir.
En algunos estudios de laboratorio, el aciclovir ha demostrado la capacidad
de prevenir el CMV (citomegalovirus), el cual puede causar serias infecciones
en las etapas avanzadas de la enfermedad. En particular la retinitis por
CMV puede llevar a la ceguera si no es tratada a tiempo. Las infecciones
por el CMV también pueden ocurrir en otras partes del cuerpo, como el
tracto intestinal y la piel. Otras drogas, como el ganciclovir y el foscarnet
son mucho más efectivas en el tratamiento de las infecciones por el CMV,
pero éstas suelen ser administradas en forma intravenosa. Algunos médicos
recetan cápsulas de aciclovir en altas dosis como tratamiento preventivo
o profiláctico contra el CMV y algunas veces para el tratamiento de infecciones
menores en la piel causadas por el CMV. Algunos estudios clínicos diseñados
para estudiar la acción del aciclovir en la prevención del CMV han demostrado
que el aciclovir no tie
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